Iluminación Deportiva



Para iluminar un estadio hay que tener en cuenta a quienes participan en el espectáculo, desde los jugadores y árbitros en una cancha de 100 metros por 70, hasta los espectadores de sitio y de televisión, y para todos ellos hay que planear niveles de iluminación satisfactorios.

Debe pensarse en una iluminación que cumpla en los planos horizontal y vertical, en otras palabras, que alumbre al jugador por 360 grados; debe estar bien iluminado para que él pueda ver bien y se siente seguro, que aprecie al frente y a los costados y que el rival lo mire desde atrás; pero no menos importante es ver hacia arriba, por lo balones en alto. Entonces se asegura que jugadores, árbitros y cámaras de televisión desempeñen mejor su trabajo.

Asimismo, la iluminación debe cumplir con uniformidad, la cual refiere al gradiente de luz que se tenga en la cancha, donde todos los puntos tengan prácticamente la misma cantidad de luz de manera que no se formen sombras, lo cual puede propiciar errores de apreciación en jugadores, árbitros, espectadores y en cámaras de televisión.

Un aspecto más es el rendimiento de color, el cual debe ser arriba del 90%; la intensión es brindar las condiciones de iluminación lo más cercanas a la luz de día, pues es así cuando el atleta desempeña casi todas sus actividades. La temperatura de color debe ser de 4250 grados Kelvin, de acuerdo a lo que establece la FIFA para una transmisión de televisión normal, y 5500 grados Kelvin en emisión en Alta Definición.

El deslumbramiento es un aspecto crítico, pues si un portero es deslumbrado puede terminar la jugada en gol; la FIFA también establece niveles que beneficiarán a los participantes de un partido y a la televisión.

En este aspecto debe pensarse primero en sistemas adecuados de emergencia, previendo una posible falla de suministro de energía; se recomienda operar desde el inicio del espectáculo con las plantas de emergencia que se tengan, lo cual garantiza que no habrá fallas durante el partido y además resulta más económico para el administrador del estadio, pues es más barato que el abastecimiento energético normal.